Muchas veces cuando nos referimos al «año», sobre todo los que tenemos a nuestro alrededor niños estudiando, hablamos del «año escolar». Hay dos meses en el año en que «recomenzamos», uno es con el Año que comienza (en Enero) y otro el Año Escolar (en Septiembre).

Ahora nos toca el de Septiembre, y yo creo que es un mes y un momento donde nos replanteamos muchas cosas de nuestra vida. Una muy importante es el trabajo.

Nos tenemos que replantear como nos vamos a enfrentar a esta nueva etapa, cada uno con la suya, ya bien sea fuera de casa o dentro, en los estudios, con otras personas, con los niños, nuevos retos.

No debemos olvidar que el trabajo debe hacerse en equipo, cada uno en su parcela, pero con la colaboración de todos, ya sean dentro de la familia, como compañeros de trabajo.

Sobre todo si es fuera de casa, en el trabajo como en cualquier otra parcela de nuestra vida se deben  evitar los personalismos, la ayuda y la colaboración de todos es muy importante a la hora de llevar a cabo un buen trabajo.

En todos los trabajos también tenemos que tener en cuenta que es muy importante el formarse constantemente, tenemos que ir renovándonos, para poder progresar, porque el que no progresa, retrocede.

Pero todo esto no nos debe servir sólo para nuestro mejora, para progresar nosotros solos dejando a los demás atrás, sino para aprender que en todos los trabajos o estudios lo importante es servir y ayudar a la gente, hay que echar cables a los demás y no sólo para que nos vean o nos pongan medallas.Cuantos más discretos somo a la hora de echar capotes a la gente, cuando echamos una mano a alguien, cuando hacemos un favor, más importante y más satisfactorio es la ayuda que proporcionamos y sobre todo más gratificante.

Plantéate septiembre como el mes del inicio de los buenos propósitos, el mes de la colaboración y del progreso personal.